Calcio
Es un elemento constitutivo esencial del esqueleto.
La ingesta recomendada es de 1 gramo/día durante la fase de crecimiento.
En mujeres postmenopaúsicas se recomienda hasta 1,5 mg/día. Muchas
personas de edad no alcanzan siquiera a los 400 mg/día. Ello se
debe a un rechazo de los alimentos lácteos, regímenes dietéticos
inadecuados, existencia de intolerancia a la lactosa (componente
de la leche) en esta edad o a otras causas.
El aporte suplementario de calcio dietético es la primera medida
preventiva en lo que se refiere a la dieta y debe ser elevado
a 1,5 g/día en situaciones especiales como embarazo, lactancia,
menopausia, inmovilización prolongada o tratamiento con fármacos
que alteren la absorción intestinal de calcio. Esta es, así mismo,
la cantidad recomendable para cualquier individuo en riesgo de
osteoporosis. En la tabla I están referidas las recomendaciones
de ingesta de calcio en las diferentes situaciones fisiológicas.
La fuente principal de calcio es la leche y sus derivados, existiendo
aproximadamente 130 mgrs de calcio por 100 grs de leche, unos
150 mgrs por 100 grs de yoghourt y cantidad variable entre 275
y 1200 mgrs en los quesos, independientemente de la existencia
de grasa en los mismos. También se encuentra en los frutos secos
y otros alimentos. La tabla II resume la cantidad de calcio que
contienen los diversos alimentos.
Cuando el aporte dietético es insuficiente puede ser necesario
el uso de suplementos en forma de carbonato, fosfatos, citrato,
lactato y gluconato cálcico. Su administración debe hacerse con
precaución en personas con antecedentes de litiasis renal o síntomas
sugestivos de hipercalcemia.
Otros elementos nutritivos:
Tiene menor importancia, en relación a la prevención
de la osteoporosis. Debe seguirse una dieta suficiente en calorías,
equilibrada y con la suficiente cantidad de proteínas. De todas
formas, conviene saber qué elementos juegan algún papel:
- Fósforo: Su déficit es infrecuente. También hay que
evitar el exceso en la dieta.
- Proteínas y Sodio: La elevada ingestión de ambos
(más de 1,5 gr de proteinas/kg. de peso) produce hipercalciuria
(aumento de eliminación de calcio por la orina) y, por lo
tanto, aumenta las exigencias de calcio.
- Magnesio, cobre, zinc: Necesarios para la constitución
del esqueleto. No suelen plantear problemas en la alimentación
normal.
- Hay que evitar dietas vegetarianas con alto contenido de
filatos y oxalatos, que pueden interferir con la absorción
del calcio por el intestino.
Vitamina D:
La vitamina D juega un papel principal en la absorción del calcio
y su incorporación al hueso. Para la mayoría de los adultos, la
exposición al sol y una alimentación adecuada son suficiente para
atender las necesidades de vitamina D. En la casi generalidad
de las provincias españolas, la exposición al sol no constituye
problema.
Los pacientes de edad que se ven obligados a estar recluídos en
casa o aquellos otros con una incorrecta alimentación o toma habitual
de ciertos fármacos (cortisona, antiepilépticos etc), son susceptibles
a una déficit de vitamina D y pueden presentar síntomas de osteomalacia
(alteración en la calidad de hueso), por lo que necesitarían un
suplemento adicional. Aunque a edades avanzadas, se llegan a tolerar
sin problemas dosis diarias dos o tres veces superiores a las
recomendadas (400UI), debe pensarse siempre en la peligrosidad
de una intoxicación, que incluso puede ser fatal.
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